domingo, 23 de marzo de 2014

NOS VAMOS AL MUSEO DE LAS BELLAS ARTES DE SEVILLA

La clase se queda vacía. Hoy nuestro fantasmita imaginario va a descansar de bullicio y alboroto.
Nos vamos de Museo
 Cada un@ con su parejita.
En cada salida tenemos la oportunidad de poner en práctica las normas de convivencia.
Nos vamos a portar muy bien
(competencias de hábitos)
 

 En el autobús, nos sentamos correctamente y nos abrochamos el cinturón
Atent@s al exterior.
Vamos a pasar por la orilla del Río Gadalquivir y por la Torre del Oro, que alguno, con mucha gracia, llama "la Torre del Loro".
Vamos a ver las palmeras de nuestra ciudad, que provienen de América, de la época de  los descubrimientos. Ojalá no tengan picudos como las nuestras.
Observamos las señales de circulación que regulan la vida de la ciudad y tantas otras cosas más que hemos ido viendo en el cole
 
 De la Plaza de Armas, a la Plaza del Museo, caminamos cada cual con su pareja.
 
Ya estamos frente a la puerta de entrada, con la preciosa fachada  que hemos visto en libros y en Internet. Es grandiosa.

En la fachada hay una imagen de la Virgen de la Merced bajo un gran arco sostenido por columnas

 Damos un paseo por la plaza observando los árboles centenarios y la Primavera, que ya se anuncia en el azahar de los naranjos, en el zumbido de las abejitas y en los brotes de las hojas nuevas de los árboles.
Nos hacemos una foto de grupo para el recuerdo
 Presidiendo la plaza, la estatua de Don Bartolomé Esteban Murillo, uno de los pintores más grandes que ha dado la Historia
 Vamos a desayunar,tantas emociones nos han dado mucha hambre
 La abuela Antoñita ya es parte de nuestro equipo
  Recordar: La plaza debe quedar mejor que cuando llegamos
 Nada se puede tirar al suelo.
Los residuos a las papeleras

Hemos pintado un rato, pero se muestran más interesados por pintar los enormes árboles que por la fachada, que es algo difícil.

Conocemos a Antonio, el guía que nos acompañará en la visita
Y en el pasillo... aparecen dos Princesas.
¿Estará encantado este antiguo Convento de la Merced, que hoy es un Museo?
Antonio nos habla del edificio, de lo que es un convento y un museo
,
De los distintos patios preciosos que tiene: el patio de los boges, el de las conchas, el laberinto

De la importancia de los pozos en la antigüedad, pues no había agua corriente
Contemplamos Los claustros, la fuente
La frescura y las flores estaban presentes en todo el paseo


 Subimos por la Escalera Imperial, tras pasar por el laberinto de setos
 Atravesamos una gran sala con impresionantes cuadros a ambos lados
 ...y llegamos a la sala de Gonzalo de Bilbao.
Nos sentamos frente al cuadro de "la Siesta", que ya conocemos. Nos ayuda a fijarnos en la utilización de la luz tenue de la noche, utilizando colores azulados y oscuros.
Aquí , el pintor representa la costumbre de los sevillanos de otra época, de ir a descansar al aire libre en las épocas de calor, pues no había aire acondicionado
 Nos encanta este cuadro, lo estamos copiando en clase. Nos habla de una noche de fiesta, las amigas de paseo bien guapas, disfrutando y tal vez intentando buscar un novio.
Como buen impresionista vuelve a utilizar la luz y el color. El azul nos recuerda la noche y con el blanco resalta lo que a él más le interesa que veamos.
 El cuerpo humano es bonito, por eso muchos pintores lo han utilizado como modelo para expresar la belleza
 Ahora nos detenemos ante el retrato de María Roy, La esposa de Gonzalo de Bilbao
La representa en un primer plano y para resaltar su presencia, un blanquísimo chal de piel
 Este cuadro nos encanta: "La madrecita". A Lidia le gusta especialmente.

 Y finalmente nuestro favorito. "Las cigarreras". Ya hemos hablado mucho en clase sobre esta maravilla.
Son mujeres trabajadoras de la antigua fábrica de tabaco de Sevilla. Las primeras mujeres que llegaron a tener un salario y una independencia económica. Se llevaban al trabajo a sus hijos, porque  tenían que compaginar la vida familiar y laborar.
Eran muy solidarias unas con otras. Si alguna se ponía mala, las demás le hacían su trabajo para que pudiera seguir cobrando su salario.
Al pintor le encantaba pintarlas.
Con este cuadro se presentó a un famoso premio, pero no lo ganó. Cuando volvió triste a Sevilla, se encontró en la estación  un montón de coches de caballo con todas las cigarreras, que venía a recibirlo y a decirle, que para ellas y para Sevilla, él si era el mejor
 Nos dirigimos a la sala de Murillo sin perder ocasión de observar las plantas, los árboles y todo cuanto nos rodea
 
 Al entrar, nos quedamos de piedra  contemplando tanta   grandiosidad
 
 Antonio nos hizo observar cuadros tan emblemáticos como el de Santa Justa y Rufina, patrona de Sevilla, sosteniendo la Giralda.
Nos contó la leyenda: Aconteció en Sevilla un gran terremoto que amenazaba con tirar la Giralda, hasta que Santa Justa y Rufina descendieron del cielo para sujetarla.
Bonita leyenda
 
 Contemplamos asombrados la cúpula y el techo
¡ Qué preciosidad!
 Este es uno de los cuadros más famosos de Murillo: "La Inmaculada Grande"
También nos contó la historia de la Virgen de la servilleta.

Cansados pero felices, volvimos al colegio.
Tendremos que hablar de lo que son Historias y leyendas.
Mañana nos esperan más emociones.
Vamos de concierto.

Gracias papás, mamás, abuelas, titas.... por vuestra colaboración

GUADALUPE, LA MAMÁ DE PAULA MENDOZA, NOS HABLA DE GONZALO DE BILBAO Y EL IMPRESIONISMO


Guadalupe nos ha preparado un montaje musical extraordinario, del Maestro Falla, para presentarnos la obra de Gonzalo de Bilbao.

También seleccionó lo mejor de su obra para tenerlo en láminas fotocopiadas y poderlo analizar de cerca


 Nos habló de la vida del pintor.
Gonzalo de Bilbao nació en Sevilla y desde muy pequeño, su mayor ilusión era ser pintor, pero su padre le pidió que estudiara derecho, y así lo hizo.



Cuando terminó sus estudios, su padre le regaló un viaje.

Gonzalo de Bilbao visitó Madrid, Francia, Italia y Marruecos.

En París descubrió una nueva forma de pintar: "el Impresionismo".

Cuando volvió comunicó a su familia y amigos, que se dedicaría toda su vida a su gran pasión: la pintura


 A los impresionistas no les interesaba pintar como si hicieran fotos. Les gustaba jugar con la luz y los colores
 Pintan a pinceladas, resaltando lo que más les interesaba.
 Usaban los amarillos y naranjas para representar el día
 y el azul para la noche
 
Le gustaba pintar las cosas sencillas que pasaban en su ciudad: los paseos, las siestas, los trabajos de la gente, las fiestas, la forma de vestir, las calles, las costumbres; por eso, a su pintura se le llamaba costumbrista.

La mamá de Paula nos explicó sus grandes obras y se detuvo en el cuadro de "Las Cigarreras", su obra más emblemática.

Es un cuadro de grandes dimensiones en el que aparecen las trabajadoras de la fábrica de tabaco en un momento de su día en la fábrica.

En Internet podéis encontrar mucha información al respecto, yo he seleccionado esta que colgué en el blog en conmemoración al día de la Mujer Trabajadora

Gracias Guadalupe por tu colaboración

Las Cigarreras de Gonzalo Bilbao

13:13Ana Trigo
Gonzalo Bilbao
Las cigarreras, 1915
Óleo sobre Lienzo.305 x 402 cm
Museo de Bellas Artes de Sevilla

El próximo domingo, 8 de marzo, será el Día de la Mujer Trabajadora. Así que hoy me voy a permitir una pequeña muestra de orgullo de género trayendo al blog esta absolutamente maravillosa obra maestra de Gonzalo Bilbao, Las cigarreras.

La Real Fábrica de Tabacos de Sevilla generaba una de las mayores producciones de cigarrillos del país y en ella trabajaban diariamente más de 6.300 mujeres.

Las cigarreras entraban a trabajar a los 13 años y no había límite de edad para la jubilación. Entre todas constituyeron un fondo común con el que se pagaban los subsidios por enfermedad, los días de baja por maternidad y se asistía a las cigarreras ancianas que ya no podían realizar su labor. Las madres podían llevar con ellas a sus niños pequeños para darles el pecho y la fábrica disponía de pequeñas cunas. En una ocasión se echaron a la calle para reivindicar el despido de una compañera maestra que había sido expulsada de la fábrica injustamente. La mujer fue readmitida y el director de la fábrica y el capataz destituidos de su cargos.

A principios del siglo XX cobraban un salario de 2 pesetas diarias, un sueldo bastante alto para la época que les permitía ser independientes económicamente y mantener a sus familias. Y todo esto mucho antes de que se comenzara a hablar de los derechos de la mujer o de que los primeros grupos sufragistas iniciaran sus reivindicaciones.

En este espectacular lienzo de más de 3 x 4 metros Gonzalo Bilbao despliega todo el dominio de su técnica. El tratamiento de la perspectiva nos permite adentrar nuestra mirada hasta el interior de una de las salas de la fábrica en la que se afanan las trabajadoras. Pero es sin duda la luz, que penetra a través del lateral derecho del cuadro, la gran protagonista de la escena. Y es valiéndose de esta luz clara y poderosa de una mañana sevillana como Bilbao lleva nuestra mirada a la madre, que haciendo un alto en su trabajo, da el pecho a su hijo. La mirada de dulzura de la mujer y la alegría y ternura reflejadas en los rostros de su compañeras son en sí mismas una alegoría de la esencia de lo femenino.

Cuando Gonzalo Bilbao regresó de Madrid de la Exposición Nacional fue homenajeado públicamente por un gran número de cigarreras, que arropadas con sus mejores mantones de manila y con flores en el pelo, acudieron a la Estación de Ferrocarril para recibir a "su pintor". Y es que Gonzalo Bilbao, que había pintado a reyes y aristócratas también había sabido captar son su pincel el trabajo, el esfuerzo y la dignidad de las cigarreras sevillanas.

Y además mi bisabuela era cigarrera ;)